Cuando pronuncio tu nombre
algo se agarra fuerte en la garganta,
me tiembla el pulso y no paro de pensar
en las cosas aún preciosas que tienen que pasar,
pero aquí no pasa nada, hace frío y es invierno y
aún no he llegado allí donde dije que llegaría un día,
un día de verano.
Cuando te escucho, por muy liado que esté,
estoy y quiero estar ahí también y abrazarte,
sería sólo eso, abrazarte.
Si no fuera tan dura la búsqueda, te llamaría
tiritando bajo la virgen claridad de la nieve fina,
y hablaría con valor desde el número x de la calle tal.
Pero no, no es así y por eso continúo sintiendo
no haber logrado nada. Y cuándo lo haga,
qué pasará luego. Y si te perdiera, qué pasaría
si ya no te encontrara o me alejara de ti,
de tu lado princesa, uno que no ha querido cuentos
ni malgastarle tiempo al mundo para contárselos,
Ya no sé quién soy, qué soy, que quiero
que voy de lado a lado,
por el sur ando torpedo,
por el norte ni me veo,
callado, descanso, girado, revuelo,
y quién parece aclarar no aclara nada,
y quién dice saber, no lo dice todo.
¿Será la clave del tenis el resto?
sábado 16 de enero de 2010
Piel de cuna,
princesa de carne y ojos hueso
de aceituna
Miel de enjambre,
alas de mariposa
no me pidas más fortuna.
Corro a tu lado, vera mía, corro
y el haber sido es una pérdida,
y el deber me trae tan loco.
Fiel a nadie, ando
y me paro así de golpe y te toco
por si fuera a pasar algo.
En línea y difuso,
nunca me enseñaron las rotondas,
los giros ahora son tan bruscos.
Conservo, todavía
en una caja de galletas
mi primera foto tuya
la única que tengo.
Vamos, no te duermas,
no quiero decir, otra vez,
- hazlo ya,
lo mismo pasa por aquí,
despierta, no te despistes,
cuando menos te lo esperes pasará
el tren de largo recorrido,
muérdete las uñas, si quieres
cómete la carne de los dedos,
es tuya.
Tírate de un décimo, pero
no me pidas dos veces que suba. No,
no me pidas dos veces que suba.
Venga, levántate y date una vuelta
Estira las piernas, evade la mente
No te concentres solo en mi,
Por favor, te lo ruego, piensa en ti.
Así me sirves. Incluso, me gustas más
porque yo, sinceramente, no sé
cuánto eres capaz de dar.
princesa de carne y ojos hueso
de aceituna
Miel de enjambre,
alas de mariposa
no me pidas más fortuna.
Corro a tu lado, vera mía, corro
y el haber sido es una pérdida,
y el deber me trae tan loco.
Fiel a nadie, ando
y me paro así de golpe y te toco
por si fuera a pasar algo.
En línea y difuso,
nunca me enseñaron las rotondas,
los giros ahora son tan bruscos.
Conservo, todavía
en una caja de galletas
mi primera foto tuya
la única que tengo.
Vamos, no te duermas,
no quiero decir, otra vez,
- hazlo ya,
lo mismo pasa por aquí,
despierta, no te despistes,
cuando menos te lo esperes pasará
el tren de largo recorrido,
muérdete las uñas, si quieres
cómete la carne de los dedos,
es tuya.
Tírate de un décimo, pero
no me pidas dos veces que suba. No,
no me pidas dos veces que suba.
Venga, levántate y date una vuelta
Estira las piernas, evade la mente
No te concentres solo en mi,
Por favor, te lo ruego, piensa en ti.
Así me sirves. Incluso, me gustas más
porque yo, sinceramente, no sé
cuánto eres capaz de dar.
miércoles 13 de enero de 2010
Aquí
Ayer lo veía todo blanco y negro,
hoy procuro cerrar bien siempre la puerta
no quiero ser la llave que bloquee el futuro,
prefiero tener el aire a través de una mirilla,
con eso me basta para verlo todo claro,
tanto que vuelven a surgir más dudas.
Incluso, las piedras
que no parecen gastarse nunca,
se debilitan con los años,
Ya me cansé de tener que soportarlo todo.
Ahora, a veces, digo no. Nos que importan,
nos que para mi significan para siempre.
Son nos que no se esconden, aunque vivan lejos,
nos que dan la cara, que pisan bares o cogen metros,
nos que respiran al cabo de las horas como si fueran sí.
Y sí es sí y puede ser no.
Si
no
al tiempo.
hoy procuro cerrar bien siempre la puerta
no quiero ser la llave que bloquee el futuro,
prefiero tener el aire a través de una mirilla,
con eso me basta para verlo todo claro,
tanto que vuelven a surgir más dudas.
Incluso, las piedras
que no parecen gastarse nunca,
se debilitan con los años,
Ya me cansé de tener que soportarlo todo.
Ahora, a veces, digo no. Nos que importan,
nos que para mi significan para siempre.
Son nos que no se esconden, aunque vivan lejos,
nos que dan la cara, que pisan bares o cogen metros,
nos que respiran al cabo de las horas como si fueran sí.
Y sí es sí y puede ser no.
Si
no
al tiempo.
martes 12 de enero de 2010
Aquí
6-
Quiero ver mi voz enfurecida,
arqueada o suspendida en el vacío
de este acantilado,
ser la luz que se divierte con mis manos
cuando juegan a tocarte los pechos en verano,
descansar en tu nube de nostalgia y llorarte
todo cuanto amo.
Descifrar mi temor, si existe, mi dolor
si piensa en llegar a ser un día
un poco más que el tuyo, amor
quiero acariciarte con un trozo de papel
y llegarte al corazón con todo lo que sé,
aunque lo aprendido nunca dé para tanto.
Quiero
que te escondas para descubrirte,
que te hundas para rescatarte,
que te rompas o te alejes,
que te alcance o me dejes,
que te mientas para que,
algún día, me motive
decirte la verdad.
Quiero ver mi voz enfurecida,
arqueada o suspendida en el vacío
de este acantilado,
ser la luz que se divierte con mis manos
cuando juegan a tocarte los pechos en verano,
descansar en tu nube de nostalgia y llorarte
todo cuanto amo.
Descifrar mi temor, si existe, mi dolor
si piensa en llegar a ser un día
un poco más que el tuyo, amor
quiero acariciarte con un trozo de papel
y llegarte al corazón con todo lo que sé,
aunque lo aprendido nunca dé para tanto.
Quiero
que te escondas para descubrirte,
que te hundas para rescatarte,
que te rompas o te alejes,
que te alcance o me dejes,
que te mientas para que,
algún día, me motive
decirte la verdad.
jueves 7 de enero de 2010
Despejando el 43
El círculo se cerró
en décimas de segundo,
llegó solo con la esperanza abierta, y
esperó un lustro hasta que apareciera
la voz de una luz que dijera: -eh, tú,
el cielo no te espera-
Vete,
fuera de aquí,
ya no te quiero a ti,
tú que nunca dices nada ven,
acércate un poquito más,
así te veo.
Y entonces vio una luz y aparecieron todos.
Fue cuando la verdad vino de un lugar inexistente.
en décimas de segundo,
llegó solo con la esperanza abierta, y
esperó un lustro hasta que apareciera
la voz de una luz que dijera: -eh, tú,
el cielo no te espera-
Vete,
fuera de aquí,
ya no te quiero a ti,
tú que nunca dices nada ven,
acércate un poquito más,
así te veo.
Y entonces vio una luz y aparecieron todos.
Fue cuando la verdad vino de un lugar inexistente.
domingo 20 de diciembre de 2009
11- Desde el balcón
I
Desde el balcón,
todo se ve diferente,
incluso,
las palabras
parecen cobrar vida
y dar miedo a posteriori,
aunque se diga rosa, luna o
Margarita piense en su jardín
sobre cómo remontar la pérdida
a 20º bajo cero.
A veces, se ven aviones pasar,
pero casi siempre el rugido interurbano
nacido por la E-4 y ubicado
tras el trino pasajero de los pájaros.
II
Desde el balcón, ¿me precipito
al decir qué
un saltito lo es todo?
La lluvia ha dejado perlas
colgantes por la barandilla,
sus gotas infantiles adosadas
una a una van cayendo.
Pasajero como la brisa amaina el trino.
El sol ha salido, se percibe frescura
en la voz de una niña de dos años.
Pero esto no me soluciona nada.
Ahora,
un portazo sale del jardín,
y con él aparecen dos jóvenes
crecidas
con el crepitar de sus bicicletas.
Desde el balcón,
todo se ve diferente,
incluso,
las palabras
parecen cobrar vida
y dar miedo a posteriori,
aunque se diga rosa, luna o
Margarita piense en su jardín
sobre cómo remontar la pérdida
a 20º bajo cero.
A veces, se ven aviones pasar,
pero casi siempre el rugido interurbano
nacido por la E-4 y ubicado
tras el trino pasajero de los pájaros.
II
Desde el balcón, ¿me precipito
al decir qué
un saltito lo es todo?
La lluvia ha dejado perlas
colgantes por la barandilla,
sus gotas infantiles adosadas
una a una van cayendo.
Pasajero como la brisa amaina el trino.
El sol ha salido, se percibe frescura
en la voz de una niña de dos años.
Pero esto no me soluciona nada.
Ahora,
un portazo sale del jardín,
y con él aparecen dos jóvenes
crecidas
con el crepitar de sus bicicletas.
sábado 19 de diciembre de 2009
Despejando la X - 40
Asimismo,
una y otra vez se repetía,
no hace falta hacer nada, solo
déjate llevar.
Y le llevó de un lado a otro la marea,
nada que ver con Perro en Los fugitivos.
Pero,
la cancha era para el che
como la concha de su madre,
y,
ahí
se movía bien,
se dijo, mejor que nadie,
Y con el sí de todos él no se pronunciaba,
y continuaban al acecho los buitres
en sus salones puros.
Y el mito pasó a ser ángel y voló este
tierra y cielo buscando algo de alguien,
pero no logró ni tuvo el sujeto estandarte.
una y otra vez se repetía,
no hace falta hacer nada, solo
déjate llevar.
Y le llevó de un lado a otro la marea,
nada que ver con Perro en Los fugitivos.
Pero,
la cancha era para el che
como la concha de su madre,
y,
ahí
se movía bien,
se dijo, mejor que nadie,
Y con el sí de todos él no se pronunciaba,
y continuaban al acecho los buitres
en sus salones puros.
Y el mito pasó a ser ángel y voló este
tierra y cielo buscando algo de alguien,
pero no logró ni tuvo el sujeto estandarte.
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